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<title>Democracia C&#237;vica</title>
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<description>Art&#237;culos de los socios de Democracia C&#237;vica, S. Coop.</description>
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<title>ZoomBlog</title>
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 <title>Ferraz y los socialistas navarros</title>
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 <![CDATA[
<font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Mar&#237;a Mart&#237;nez Mall&#233;n</strong><br /><br />En Ferraz debe aceptarse, me parece a m&#237;, lo que los socialistas deciden en Navarra. Ellos viven all&#237; y saben lo que les corresponde llevar a cabo. Es una situaci&#243;n muy compleja y tienen el derecho a decidir aunque se equivoquen. Por arriesgar, Espa&#241;a no se "rompe".<br /><br /><strong>Olivier Herrera Mar&#237;n</strong><br /><br />Si Zapatero reniega de s&#237; mismo y de sus or&#237;genes, si ratifica la infame decisi&#243;n tomada por la CEF del PSOE en su ausencia, se convertir&#225; en un ap&#233;ndice o un reh&#233;n de los zombis manipuladores del aparato, que permanecen al acecho, esperando la ocasi&#243;n propicia para agradecerle (a ZP) los servicios prestados y darle la jubilaci&#243;n anticipada. Si Zapatero cae en la trampa del PP y permite la infamia de Pepi&#241;o, la inmolaci&#243;n del PSN a la mayor gloria y poder de UPN, firmar&#225; su propia orden de desahucio de La Moncloa.</font>
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 <dc:date>2007-08-06T15:30:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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 <title>Vuestra estatura</title>
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 <![CDATA[
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Carlos Lage Mart&#237;n de Pedro</strong></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Llegada la ocasi&#243;n en&nbsp;que&nbsp;alguien me preguntara por un libro de cabecera, una gu&#237;a de&nbsp;itinerarios espirituales o un credo laico, dar&#237;a un nombre sin dudar: Juan de Mairena. Encontrar&#233;is, le&#225;is por donde le&#225;is, ingenio delicioso y deslumbrante lucidez.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"Huid de escenarios, p&#250;lpitos, plataformas y pedestales. Nunca perd&#225;is el contacto con el suelo; porque s&#243;lo as&#237; tendr&#233;is una idea aproximada de vuestra estatura".</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Quiz&#225;s se sepan enanos aquellos que se oponen a que sean las bases las que elijan su destino. <em>Demos</em> sin <em>kratia</em> no casa en esta historia. No es nada original incluir esto, pero siempre conviene.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la R.A.E., <strong>democracia:</strong><br />1. f. Doctrina pol&#237;tica favorable a la intervenci&#243;n del pueblo en el gobierno.<br />2. f. Predominio del pueblo en el gobierno pol&#237;tico de un Estado.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se dice que los optimistas son pesimistas mal informados, pero hay claros s&#237;ntomas de regeneraci&#243;n que alientan la esperanza. Es la LIBERTAD, ya nos lo dijo el poeta miliciano, la que permite que la carne talada vuelve a brotar.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Llega el tiempo de los Tomases nuevos y tambi&#233;n de los Marines gran reserva. De la gente brillante y capaz que tiene su prestigio intacto. De los que nunca supieron de balbases, tamayazos, pelotazos, ladrillazos... gatillazos. El turno de los que nos llenan de ilusi&#243;n.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se cuenta tambi&#233;n que avezados bi&#243;logos en el siglo de las luces mudaron a los corales del reino mineral al de los seres vivos, porque observaron que crec&#237;an. Crecer es uno de los s&#237;ntomas m&#225;s claros de que estamos vivos. Volver a levantarse, resta&#241;arse las heridas, aprender de los errores... con todo esto crecemos.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La mujer de Job, que se sepa, es el &#250;nico ser vivo que emprendi&#243; el camino inverso a los corales: Yahv&#233; la torn&#243; estatua de piedra en castigo por mirar atr&#225;s. No miremos atr&#225;s o como ella nos consumiremos en una pasividad mineral y est&#233;ril. El camino por delante es el que nos mueve.</font></p>
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 <dc:date>2007-07-13T14:59:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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 <title>&#191;Cepeda o G&#243;mez?</title>
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 <![CDATA[
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Marta Garrote</strong><br />De la agrupaci&#243;n socialista de Chamart&#237;n</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Querido compa&#241;ero Antonio Ros:</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No puedo apoyar la lista de Chamart&#237;n que t&#250; representas por dos razones fundamentales. La primera, que yo voy en la otra lista. La segunda y m&#225;s importante a&#250;n, no comparto cosas fundamentales que defiende Tom&#225;s G&#243;mez, y que son:</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">a) Dice que no pertenece a ninguna familia y se olvida de que lleg&#243; a las primarias de la mano de Cepeda y con los avales del guerrismo. Porque s&#237;, &#233;l siempre fue guerrista.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">b) Dice que quiere abrir el partido a los simpatizantes, llegar a la sociedad. Pero quiere cerrar agrupaciones, ya que es m&#225;s f&#225;cil controlar a 4 que a 14. El partido es de los militantes, de los que pagamos cuotas porque creemos que el socialismo es el camino para algo mejor.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">c) Dice que los pol&#237;ticos no deben ser profesionales, pero &#233;l lo &#250;nico que ha hecho en la vida es ser pol&#237;tico. Si un d&#237;a no fuera alcalde de Parla, &#191;qu&#233; le quedar&#237;a?, &#191;tiene oficio y beneficio? No, padre.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">d) Dice que hay que transformar el partido para adaptarse a la sociedad. No, hijo. Cuando Pablo Iglesias cre&#243; nuestro partido y nuestro sindicato, lo hizo con vocaci&#243;n de cambiar la sociedad. Te recuerdo que era una sociedad burguesa, donde las mujeres no ten&#237;an derechos civiles y donde los currantes se mataban a trabajar por un salario m&#237;sero.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si el PSOE se hubiera adaptado a la sociedad de aquel tiempo, se habr&#237;a aburguesado y hoy no tendr&#237;amos el Estado del bienestar. No, yo no quiero renunciar a mis ideales porque la sociedad madrile&#241;a se crea nueva rica. Yo no quiero un PSOE que no pueda llevar la S con dignidad. Si para ello tengo que perder las elecciones una y otra vez, lo har&#233;, pero nunca renunciar&#233; a mis ideas de izquierda.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En fin, dice unas cosas y hace otras. Pero es que, adem&#225;s, las que dice van en contra de todo lo que siempre he defendido. Por todo ello y reconociendo la val&#237;a del compa&#241;ero Tom&#225;s, mi voto ser&#225; para Cepeda.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Salud y Rep&#250;blica.</font></p>
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 <dc:date>2007-07-10T14:55:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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 <title>Eclipses</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2007/07/02/eclipses.html</link>
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 <![CDATA[
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Carlos Lage Mart&#237;n de Pedro</strong></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los eclipses me gustan porque tienen algo de republicanos. Deponen a un astro rey. Demuestran que no hay orden inmutable. La noche y el d&#237;a alcanzan, por un momento, un pacto de convivencia en igualdad.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Al siguiente amanecer sali&#243; el sol por Antequera. Mientras las ranas cepillaban sus hermosas melenas y nos apretamos un delicioso desayuno a base de pedruscos tiernos y guijarros salteados. Rodrigo Rato regres&#243; a Espa&#241;a para anunciar su ingreso en los Rolling Stones como sustituto de Keith Richards. El Congreso de los Diputados vot&#243; por unanimidad que la letra del himno espa&#241;ol fuera la escrita por Joaqu&#237;n Sabina:</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ciudadanos,<br />ni s&#250;bditos ni amos,<br />ni resignaci&#243;n<br />ni carne de ca&#241;&#243;n.<br />Pan amasado<br />con fe y con dignidad.<br />No hay nada m&#225;s sagrado<br />que la libertad.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Y las &#250;nicas banderas que engalanaron los balcones fueron la ropa tendida.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Quiz&#225;s Pueblo y Patria son ant&#243;nimos, concepciones del mundo irreconciliables. Pensar en la gente o pensar en los imperios.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Valorar que una vida humana es preciosa e irreemplazable o pensar que los peones se pueden sacrificar en un tablero estrat&#233;gico para dar jaque al enemigo.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Gente humilde ha muerto, gente muy joven. &#161;Qu&#233; sucia es tu estrategia, Mariano! S&#243;lo te descalifica a ti.</font></p>
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 <dc:date>2007-07-02T13:24:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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 <title>Olvidadizos y prosaicos</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2007/06/25/olvidadizos-y-prosaicos.html</link>
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 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Carlos Lage Mart&#237;n de Pedro</strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A veces ocurren hechos extraordinarios que hacen que uno se replantee todo su sistema de creencias. La cordura y el equilibrio son un artificio intelectual que cada individuo basa sobre unos ciertos pilares que &#233;l mismo establece. A partir de la propia experiencia elaboras un peque&#241;o dietario de porqu&#233;s y c&#243;mos.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una de las certezas que yo barajaba era que la derecha siempre se muestra desmemoriada. La derecha siempre apela al olvido y a las leyes de punto final para renovarse y continuar resultando cre&#237;ble en democracia.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Thatcher que abraza a Pinochet, se olvid&#243; de que su amigo hab&#237;a ejecutado a 3.000 opositores.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Zaplana, que recibe cuando era presidente de la Junta de Valencia a una delegaci&#243;n comercial de talibanes afganos, olvid&#243; lo de los burkas, el tr&#225;fico de opi&#225;ceos y el terrorismo. Hab&#237;a pasta de por medio.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Fraga, dem&#243;crata y liberal de toda la vida, ha olvidado sus primeros 40 a&#241;os de carrera pol&#237;tica.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">20 alcaldes del PP que fueron alcaldes con la Falange, y que mantienen las avenidas de Jos&#233; Antonio y del General&#237;simo porque se les ha olvidado cambiar las placas en los &#250;ltimos 28 a&#241;os, en Pozuelo, Las Rozas...<br /></font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">
<p></p></font></p>
<p></p>
<p></p>
<p></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero el se&#241;or Aznar me ha convencido de que la derecha posee una memoria magn&#237;fica cuando le interesa. En un alarde prodigioso, Josemari nos revela que la culpa de de los atentados del 11 de marzo es de Almanzor. Como tambi&#233;n nos marca el camino de no olvidar ninguno de los cr&#237;menes de ETA. En pr&#243;ximas semanas no descartemos que el aula magna de Georgetown escuche de sus labios que la culpa de la cat&#225;strofe a&#233;rea del Yak-42 fue de los hermanos Orvil y Wilbur Wright. Si no hubieran inventado los aviones, esto no habr&#237;a pasado.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Que la culpa del vertido del Prestige fue del ingeniero Diesel, que en 1890 se inclin&#243; por los derivados del petr&#243;leo como combustible para la automoci&#243;n. Obviamente, la miseria y la ruina de la ense&#241;anza p&#250;blica en Espa&#241;a son culpa de Aza&#241;a que abri&#243; 10.000 escuelas entre 1936 y 1938, sin encomendarse ni a Dios ni al diablo... &#161;Vamos, que a qui&#233;n se le ocurre escolarizar a los hijos de los obreros... con todos los que hay! 
<p></p></font></p>
<p></p>
<p></p>
<p></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La memoria tambi&#233;n reside en el hemisferio derecho. Quiz&#225;s alguien gane un Nobel este a&#241;o por tama&#241;a revelaci&#243;n. Pero no lancemos las campanas al vuelo, este hemisferio sigue manteniendo acusadas carencias. Por ejemplo, en el territorio de la poes&#237;a.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo prosaico, el vuelo a ras de suelo tipo gallin&#225;cea, la incapacidad total para la met&#225;fora y el idealismo, sigue distinguiendo a la derecha. Y lo har&#225;, previsiblemente, por mucho tiempo.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Zaplana calific&#243; el discurso de Zapatero en la ONU como redacci&#243;n de colegial. Supongo que cuando ley&#243; el discurso de Martin Luther King "Tuve un sue&#241;o..." s&#243;lo alcanz&#243; a pensar "pues se pod&#237;a haber quedado durmiendo si ten&#237;a tanto sue&#241;o el negro este".</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cuando ley&#243; el de Kennedy "Soy un berlin&#233;s" no supo interpretar que aquellas palabras del presidente de EE UU significaban la absoluta reconciliaci&#243;n con el pueblo alem&#225;n. Zaplana s&#243;lo coment&#243;: "Qu&#233; empanada ten&#237;a el Kennedy este, el t&#237;o era irland&#233;s y el muy gili iba por ah&#237; diciendo que era de Berl&#237;n...".</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cuando el "think tank" del PP se reuni&#243; para analizar el discurso con el que Lula abri&#243; su mandato, "Primero haremos lo posible, luego lo necesario y m&#225;s tarde lo imposible", Zaplana columbr&#243; que Lula pretend&#237;a ser el nuevo entrenador del Atleti y que hablaba de que lo iba a llevar a la Champions League o algo de eso.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Y es que pretender interpretar este tipo de declaraciones desde una &#243;ptica prosaica y de mercader nos puede llevar a hacer el rid&#237;culo; y a demostrar una talla intelectual pat&#233;tica. Despu&#233;s del padel no queda tiempo para mucho.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los ni&#241;os pijos llevan 60 a&#241;os sin leer libros de poes&#237;a. Alberti debi&#243; de ser el &#250;ltimo poeta-ni&#241;o pera. M&#225;s all&#225; de Taylor y Keynes las letras se les disolv&#237;an en el nebuloso territorio de la chorrada irreal.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mientras Zapatero tenga ideales s&#233; que ning&#250;n espa&#241;ol m&#225;s ser&#225; enviado a la muerte para hacer m&#225;s rico al accionariado de Repsol YPF. Mientras haya gente que crea en la gente y no en el dinero, merecer&#225; la pena levantarse cada ma&#241;ana.</font></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este fin de semana hemos visto la buen&#237;sima pel&#237;cula de Tim Burton llamada "Big Fish". Maravillosa met&#225;fora del conflicto entre prosaicos e idealistas. Lo que siempre acaba sorprendiendo a los prosaicos, es que algunos idealistas no mienten. Dicen y hacen. 
<p></p></font></p>
<p></p>
<p></p>
<p></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo del logotipo del PP no son gaviotas, ni rancias &#225;guilas imperiales en la lejan&#237;a, son humildes gallin&#225;ceas de vuelo bajo.</font></p>
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 <dc:date>2007-06-25T20:27:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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 <title>La noria de la violencia</title>
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 <![CDATA[
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Carlos Lage Mart&#237;n de Pedro</strong></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hablar en este momento de poderosos y derrotados nos puede sugerir muy distintas cosas. Yo voy a pensar que en este momento el derrotado es el pueblo espa&#241;ol, cautivo y amarrado de nuevo a la noria de la violencia.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los estandartes y los c&#225;nticos de guerra de la derecha espa&#241;ola han malogrado, del modo m&#225;s absurdo, una paz que quer&#237;amos la inmensa mayor&#237;a. En la jaula de impotencia y cubierto de la ominosa mugre del fracaso, miro c&#243;mo mercadean hoy Zapatero y Rajoy.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"V&#233;ndeme el perd&#243;n, absu&#233;lveme".</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"S&#243;lo si ilegalizas a ANV y destruyes de modo definitivo cualquier posibilidad de que alg&#250;n d&#237;a ETA deje las armas&#148;.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero hoy me han remitido este art&#237;culo. En &#233;l se explica, de modo muy brillante, que quien ostenta el gobierno no necesariamente ostenta el poder. Zapatero, igual que Lula, ha podido saborear este amargo trago con su boca de bien nacido, su boca de hombre bueno y generoso. Los arietes de los mass-media reaccionarios han mellado su dentadura, le han derrotado en este lance que hab&#237;a que intentar.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Yo, si fuera Zapatero, no me habr&#237;a reunido con Rajoy. M&#225;s bien habr&#237;a hecho algo muy duro: denunciar ante la opini&#243;n p&#250;blica espa&#241;ola que el comportamiento de la derecha no le dej&#243; al Gobierno margen para la generosidad.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin la generosidad del Estado, ETA no ha querido ceder un &#225;pice en sus pretensiones maximalistas. &#191;Por qu&#233; pedir la absoluci&#243;n al fraile incendiario? Es &#233;l quien ha de pedir perd&#243;n por arrasar con sus llamas medi&#225;ticas cualquier posibilidad de PAZ.</font></p>
<p align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=51734" target="_blank">El art&#237;culo de Juan Torres L&#243;pez</a></font></p>
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 <dc:date>2007-06-11T19:52:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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<item>
 <title>El rumbo de la nave</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2007/06/06/el-rumbo-de-la-nave.html</link>
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 <![CDATA[
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estimado compa&#241;ero, secretario general del PSOE:</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hay que unir todas nuestras voces, fuerzas y voluntades para frenar la brutal ofensiva del PP. Tenemos que desenmascarar d&#237;a tras d&#237;a, en todos los foros y por todos los medios a nuestro alcance, a quienes han copado, con la ayuda de la COPE y de PJ, la direcci&#243;n del Partido Popular.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Y si no queremos volver a llorar de rabia e impotencia despu&#233;s de las pr&#243;ximas elecciones generales, tendremos que reaccionar, ponernos a trabajar y exigir las dimisiones que correspondan, para poder renovar el aire, soltar lastre y levantar el vuelo en Madrid y en el "Levante Feliz" por encima de las gaviotas del PP.</font></p>
<p align="center"><a href="http://www.rickproci.net/panel/foro.165.htm" target="_blank"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sigue aqu&#237;</font></a></p>
 ]]>
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 <dc:date>2007-06-06T22:42:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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<item>
 <title>Sumar, no dividir</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2007/06/04/sumar-no-dividir.html</link>
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 <![CDATA[
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Carlos Lage Mart&#237;n de Pedro<br /></strong></font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><br />La incombustible ala derecha del PSOE ya ha comenzado a desplegarse. El s&#233;ptimo d&#237;a despu&#233;s de la hecatombe madrile&#241;a, Bono resucit&#243; de entre los ausentes... (al "Jefe" de su padre le llamaban tambi&#233;n "El Ausente").<br /><br />Se apareci&#243; en una misa obrera en Vallecas para ejercer de rojo contestatario, pero cat&#243;lico. Luego, para no parecer demasiado traviesillo y mantener contento a su nutrido club de fans de la COPE, recomend&#243; al PSOE no pactar con Nafarroa Bai y s&#237; hacerlo con UPN.<br /><br />El "pejcador de hombres" despliega su red en r&#237;o revuelto. Bono saca sus palangres para colgar de las agallas a Zapatero, si es que las tiene. Pescar con carnaza de la que lanza cada d&#237;a Losantos parece un extra&#241;o modo de recavar apoyo entre las huestes socialistas. Pero los caminos del se&#241;or son inescrutables.<br /><br />SUMAR, NO DIVIDIR: no querer pescar en r&#237;o revuelto, trabajar y proponer, con toda lealtad, un futuro programa electoral diferenciado, es lo que toca desde el ala izquierda.<br /><br />Que Bono se ponga ahora a rivalizar con Zapatero por el liderazgo en el nivel estatal es lo que menos se necesita de cara a las generales.</font></p>
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 <dc:date>2007-06-04T18:56:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Administrador</dc:creator>
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<item>
 <title>El futuro de la izquierda</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2007/01/18/el-futuro-de-la-izquierda.html</link>
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 <![CDATA[
<p><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Miguel &#193;ngel M&#250;gica</strong></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hasta para m&#237;, que la esperaba, result&#243; insufrible la agresividad de Rajoy. Este af&#225;n destructivo no va contra el supuesto usurpador, el "bobo solemne"; va contra todo lo vivo que a&#250;n queda en una sociedad casi robotizada. Este Partido Popular, m&#225;s que albergar en s&#237; nostalgia de la dictadura de Franco, est&#225; realizando un experimento: intimidar con el espantajo de la violencia etarra para que sea aceptado como inevitable su propio totalitarismo. La amenaza planetaria y su avanzadilla espa&#241;ola poseen una estructura firme, no provienen del mundo novelesco.<br /></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El 15 de enero ha empezado la campa&#241;a de las elecciones generales. Como si el atentado del 11 de marzo y el de Barajas se enroscaran en un instante aciago y &#250;nico. &#191;Duda alguien de que el Gobierno de Zapatero y el PSOE oficial est&#225;n y estar&#225;n groguis? Yo formo parte del pueblo llano y s&#233; por experiencia que no reaccionar&#225;n. Dejar&#225;n libres La Moncloa y los edificios ministeriales para que se aposente en ellos la jaur&#237;a de energ&#250;menos que se mofa del talante de Zapatero. Salvo que el PSOE de los afiliados y de la ciudadan&#237;a se sacuda la pereza, se ponga a trabajar y practique un civismo superador de tanta grandilocuencia est&#233;ril.<br /></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&#191;A las barricadas? No. A las agrupaciones locales. La libertad y la paz no se mendigan; se conquistan. </font></p>
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 <dc:date>2007-01-18T19:29:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Miguel &#193;ngel M&#250;gica</dc:creator>
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<item>
 <title>Los puntos sobre las &#237;es</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2006/09/01/los-puntos-sobre-las-ies.html</link>
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 <![CDATA[
<p><strong><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A pesar de que el PP lleva anunciando muy a la ligera un adelanto de las elecciones desde que perdi&#243; el poder el 14-M, y a pesar de las recientes declaraciones voluntaristas de Jos&#233; Blanco en sentido contrario, es m&#225;s que posible que en los pr&#243;ximos meses aumente la inestabilidad pol&#237;tica. Y que incluso se pueda producir la ca&#237;da del Gobierno, como consecuencia de la falta de apoyos parlamentarios para aprobar los Presupuestos y de las dificultades en la negociaci&#243;n con ETA-Batasuna</font></strong></p>
<p><strong><font face="Arial, Helvetica, sans-serif">Miguel &#193;ngel M&#250;gica</font></strong></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nadie puede negar que el empe&#241;o de la derecha consiste en erosionar al Gobierno hasta hundirlo. La oposici&#243;n del PP no se dirige en realidad contra los errores que pueda cometer el Gobierno, sino contra las propias ra&#237;ces de la convivencia democr&#225;tica. No van a frenarse.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Unas posibles elecciones anticipadas y, recogiendo la incertidumbre de las encuestas, una hipot&#233;tica victoria del PP, supondr&#237;an el triunfo de la estrategia deslegitimadora y de intoxicaci&#243;n propagand&#237;stica adoptada por ese partido y sus medios afines desde el mismo 14-M (e incluso antes). Ello consolidar&#237;a en la direcci&#243;n del PP y dar&#237;a el Gobierno del Estado al ala m&#225;s extrema y antediluviana de la derecha espa&#241;ola. Con consecuencias desastrosas, en todos los &#243;rdenes, para nuestro pa&#237;s (mucho mayores, a escala espa&#241;ola, que las que est&#225;n teniendo en EE UU las legislaturas "neocon" de Bush, cuyos perjuicios sufrir&#225;n todos los habitantes del planeta durante largo tiempo). <br /></font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si la eventualidad de las elecciones anticipadas se produjera (nuestro mayor deseo es que no resulte as&#237;), los dirigentes del PSOE tocar&#225;n a rebato para la "movilizaci&#243;n total" de los afiliados y simpatizantes. Y todos echaremos el resto en una campa&#241;a angustiosa. En la que nos jugaremos, casi a cara o cruz, no s&#243;lo los avances conseguidos en los dos &#250;ltimos a&#241;os sino incluso el ejercicio de algunos derechos constitucionales b&#225;sicos, tal y como los hemos concebido hasta la fecha.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, aunque trabajemos denodadamente, sentiremos a la vez que &#233;sa no es la mejor forma de contrarrestar en la calle la machacona y torticera estrategia "popular". Sentiremos que ese esfuerzo es tard&#237;o y poco determinante para el resultado final. Sentiremos, una vez m&#225;s, que nuestro papel de llenar auditorios no es el tipo de participaci&#243;n pol&#237;tica que busc&#225;bamos cuando nos afiliamos o nos acercamos como simpatizantes al PSOE.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde Democracia C&#237;vica creemos que urge reaccionar frente a esta situaci&#243;n. Debemos defender los avances conseguidos. Debemos impedir el retorno de nuestra sociedad a la caverna. Para contrarrestar con &#233;xito la demagogia "popular" creemos imprescindible una labor de debate interno que se proyecte luego en un di&#225;logo y una pedagog&#237;a en la calle, ciudadanos con ciudadanos.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nos parecen insuficientes las campa&#241;as de comunicaci&#243;n del partido o del Gobierno, o el frenes&#237; ef&#237;mero de antes de las elecciones. Creemos que a los m&#225;s de 200.000 afiliados del PSOE nos corresponde tomar la palabra y pasar a la acci&#243;n. Porque algunos, en las estructuras oficiales del partido, siguen sin querer ser conscientes de que nuestra fuerza frente a los poderes f&#225;cticos de siempre est&#225; en la participaci&#243;n desde la base, en los ciudadanos comunes y laboriosos.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aunque una interpretaci&#243;n sesgada de los estatutos del partido, las triqui&#241;uelas reglamentarias, una cuestionable disciplina org&#225;nica, unas languidecientes agrupaciones locales, etc&#233;tera, reduzcan a los militantes a una permanente minor&#237;a de edad, en Democracia C&#237;vica preconizamos el cambio. Debe transformarse la estructura y deben permitirse el debate interno, la participaci&#243;n y la respuesta generalizada de quienes no nos resignamos a perder, por anquilosamiento o debilidad frente a las oscuras maniobras de la derecha, los magros avances sociales conseguidos. Porque las consecuencias de una regresi&#243;n las sufriremos principalmente los ciudadanos de a pie, no tanto las &#233;lites pol&#237;ticas.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En Democracia C&#237;vica creemos que el PSOE es m&#225;s fuerte cuanta mayor democracia interna es capaz de practicar (no s&#243;lo representativa, sino tambi&#233;n participativa). Porque s&#243;lo as&#237; se puede estimular y canalizar la fuerza arrolladora de una mayor&#237;a de afiliados que sienten que no son un cero a la izquierda, sino un verdadero cuerpo vivo capaz de debatir amistosamente y de llegar a acuerdos asumidos y ejecutados por todos, dejando aparte a una minor&#237;a de par&#225;sitos y trepadores.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por todo lo anterior, desde Democracia C&#237;vica vamos a iniciar una serie de campa&#241;as, dirigidas tanto hacia dentro del partido como hacia fuera, para responder a esta coyuntura. Esperamos contar con tu apoyo. Seguiremos aportando informaciones que ayuden a materializar tales prop&#243;sitos.</font></p>
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 <dc:date>2006-09-01T19:13:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Miguel &#193;ngel M&#250;gica</dc:creator>
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<item>
 <title>Amistades peligrosas: empresas transnacionales, poder pol&#237;tico y poder medi&#225;tico</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2006/08/26/amistades-peligrosas-empresas-transnac.html</link>
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 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Las ETN son un actor pol&#237;tico de primer orden&nbsp;por su capacidad de incidencia en la agenda pol&#237;tica y en las reglas de juego globales.&nbsp;A pesar de ello, no est&#225;n sometidas a ning&#250;n tipo de control democr&#225;tico</span></b><em> </em><strong>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif">Jes&#250;s Carri&#243;n y Toni Verger</font></span></strong> </p>
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<table style="WIDTH: 90&#37;; mso-cellspacing: 1.5pt; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm" cellpadding="0" width="90&#37;" border="0">
<tbody>
<tr>
<td style="BORDER-RIGHT: #d4d0c8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #d4d0c8; PADDING-LEFT: 0.75pt; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #d4d0c8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #d4d0c8; BACKGROUND-COLOR: transparent">
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt">Las empresas transnacionales (ETN) est&#225;n detr&#225;s del 85 por ciento de la Inversi&#243;n Extranjera Directa (IED) [1] y del 66 por ciento del comercio mundial. Estas cifras nos indican que las ETN son el actor econ&#243;mico m&#225;s relevante del sistema global actual. Adem&#225;s, este poder econ&#243;mico se traduce en poder e influencia pol&#237;ticos, lo que es utilizado por las ETN para moldear el contexto en funci&#243;n de sus intereses. <span style="FONT-FAMILY: &quot;Arial Unicode MS&quot;">
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<p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El objetivo principal de cualquier&nbsp;ETN es la obtenci&#243;n y la maximizaci&#243;n de beneficios.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> En consecuencia, las grandes empresas buscan continuamente nuevas formas de reducir costes y de incrementar sus ingresos, nuevos lugares en los que extraer recursos naturales y materias primas y pa&#237;ses con marcos reguladores m&#225;s laxos que les permitan contratar mano de obra barata y sin restricciones ambientales. <strong>Y, por ello, no dudan en incidir, desde la posici&#243;n de poder que ostentan, en el cambio de legislaciones e, incluso, de Gobiernos.</strong></span> </p>
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<p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span><strong><font face="Times New Roman, Times, serif" size="4">Una transnacional no nace, se hace</font></strong> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Una empresa se considera transnacional cuando su participaci&#243;n en el capital de, al menos, una empresa de un pa&#237;s extranjero es igual o superior al 10 por ciento. La compa&#241;&#237;a participada por la transnacional pasa a ser una filial. La forma m&#225;s simple que tiene una empresa para convertirse en transnacional es por medio de operaciones de IED. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"></span></p>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Las ETN han ido transformando su actividad y forma de relacionarse con el mundo. En los siglos XVII y XVIII eran compa&#241;&#237;as comerciales que importaban grandes cantidades de metales preciosos de las colonias. M&#225;s tarde, en el siglo XIX y con la Revoluci&#243;n Industrial, Europa se concentr&#243; en desarrollar su propia industria manufacturera y las ETN existentes en las colonias importaban materias primas para las grandes urbes. En la primera mitad del siglo XX las transnacionales pasan a organizar las actividades productivas en el extranjero, en empresas filiales, que son una copia de la empresa matriz.&nbsp; 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">En el contexto actual, con un capitalismo todav&#237;a m&#225;s globalizado, las ETN avanzan en su transnacionalizaci&#243;n y establecen redes de producci&#243;n, comercializaci&#243;n y finanzas a&nbsp;escala internacional.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> <strong>La acumulaci&#243;n de capital y poder pol&#237;tico en manos de las ETN se acent&#250;a m&#225;s que en ninguna otra &#233;poca.</strong> La propiedad de la empresa puede ser compartida por personas de diferentes nacionalidades a ra&#237;z de su participaci&#243;n en los mercados financieros. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Las ETN no suelen ser empresas de reciente creaci&#243;n, sino todo lo contrario. Suelen ser empresas que han necesitado de muchos a&#241;os de actividad para poder internacionalizarse. Y aunque esto se encuentre en contradicci&#243;n con las reglas del libre comercio y liberalizaci&#243;n tan defendidas hoy por los empresarios, han conseguido concentrar poder y dinero gracias al proteccionismo inicial de sus Estados-naci&#243;n de origen. Ello contribuye a que las mayores ETN del planeta pertenezcan a los pa&#237;ses desarrollados. De hecho, la matriz o central de 99 de las 100 primeras del mundo est&#225; en pa&#237;ses del Norte.&nbsp; 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><font face="Times New Roman, Times, serif" size="4">La carrera de las fusiones y las subcontrataciones o la radicalizaci&#243;n del ahorro</font></span></strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">La transnacionalizaci&#243;n empresarial es un imperativo derivado de la competencia existente en un mercado capitalista mundializado. Por lo tanto, el factor principal que mueve a las empresas a invertir en el extranjero es la competitividad</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. <strong>Esta competitividad puede responder a una doble l&#243;gica, la de triunfar en el mercado o la de protegerse para no ser absorbida.</strong> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Los principales mecanismos que utilizan las ETN hoy en d&#237;a para actuar y extenderse&nbsp;en el &#225;mbito&nbsp;global son la fusi&#243;n y la subcontrataci&#243;n. La fusi&#243;n implica que los activos, los pasivos y las operaciones de dos empresas se combinan para establecer una nueva entidad cuyo control reside en un equipo integrado por ambas o &#250;nicamente por una de ellas (en este &#250;ltimo caso se habla de adquisici&#243;n). Ello les permite conseguir mayores econom&#237;as de escala, ser m&#225;s competitivas y m&#225;s fuertes para poder afrontar los nuevos retos que plantea el mercado. La integraci&#243;n empresarial --impl&#237;cita en todo proceso de fusi&#243;n-- puede realizarse de tres maneras: 
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<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; COLOR: black; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt"><strong><span style="FONT-FAMILY: Georgia">Integraci&#243;n horizontal</span></strong><span style="FONT-FAMILY: Georgia">: se produce cuando dos empresas del mismo&nbsp;sector se fusionan. Casos como los del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) o Repsol-YPF son un buen ejemplo de ello. 
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<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; COLOR: black; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt"><strong><span style="FONT-FAMILY: Georgia">Integraci&#243;n vertical</span></strong><span style="FONT-FAMILY: Georgia">: en este caso, se asocian empresas que se dedican a diferentes etapas del proceso productivo, de manera que la empresa resultante tiene un mayor dominio sobre la totalidad del proceso. 
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<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; COLOR: black; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt"><strong><span style="FONT-FAMILY: Georgia">Integraci&#243;n diversificada</span></strong><span style="FONT-FAMILY: Georgia">: consiste en la asociaci&#243;n entre empresas que trabajan en campos que no tienen mucho que ver. Estas fusiones permiten disminuir riesgos y aumentar la solidez financiera. Como resultado de ello nacen los llamados conglomerados, que no son una forma avanzada de empresa (ya que no se especializan en ning&#250;n campo) pero s&#237; la f&#243;rmula m&#225;s especulativa y que puede tener mayor rentabilidad a corto plazo. 
<p></p></span></li></ul>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Al contrario de lo que puede parecer, las empresas que se fusionan, aunque se expansionen y crezcan, no tienen por qu&#233; hacerse m&#225;s grandes. De hecho, las fusiones permiten a las empresas reestructurarse, evitar duplicar funciones, subcontratar actividades que no son estrat&#233;gicas y por lo tanto hacerse m&#225;s ligeras en concepto de mano de obra, infraestructuras o personal directivo. En general, las grandes empresas tienden a aligerar su estructura</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Para ello, se deshacen de la gesti&#243;n directa de actividades que no consideran estrat&#233;gicas y subcontratan a otras empresas a precios muy reducidos. La subcontrataci&#243;n es otra fuente de ganancias debido a que se suelen establecer con empresas de los pa&#237;ses del Sur (donde los salarios son m&#225;s bajos) y, adem&#225;s, se trata de un tipo de operaci&#243;n con la que se evita la inversi&#243;n directa y la asunci&#243;n de determinadas responsabilidades. Como ejemplo, el coste de mano de obra de una zapatilla Nike equivale a un 1 por ciento del precio final. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><font face="Times New Roman, Times, serif" size="4">El sutil poder de las transnacionales</font></span></strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Con el objetivo de garantizar su dominio en un mundo globalizado como el actual, las ETN se han convertido en actores influyentes en el dise&#241;o de las reglas de juego de la econom&#237;a global. Para ello inciden en los Gobiernos de los Estados-naci&#243;n y en las instituciones internacionales para que jueguen a favor de sus intereses</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. En la mayor&#237;a de los casos, intentan reducir al m&#225;ximo los marcos legislativos que encorsetan su actividad y limitan sus ganancias, sin importar el menoscabo que se pueda&nbsp;producir en t&#233;rminos de calidad democr&#225;tica. Concretamente, &#191;cu&#225;les son los &#225;mbitos de influencia de las empresas transnacionales? 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">En primer lugar, inciden en los procesos electorales de los pa&#237;ses en los que se encuentran ubicadas. La manera m&#225;s habitual de hacerlo consiste en inyectar grandes sumas de dinero en las campa&#241;as electorales de los partidos pol&#237;ticos m&#225;s afines.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> Otra manera de influir en este terreno es la de las amenazas al electorado, transmitiendo una versi&#243;n negativa a la opini&#243;n p&#250;blica de lo que suceder&#225; en el pa&#237;s si sube al poder el candidato que menos les interesa. Lula, por ejemplo, sufri&#243; este tipo de chantajes en las &#250;ltimas elecciones presidenciales de Brasil. Algunas empresas han llegado a utilizar estrategias m&#225;s contundentes en este &#225;mbito. Entre los casos m&#225;s conocidos destaca el golpe de Estado en Chile que derroc&#243; al Gobierno constitucional de Salvador Allende (1973). Este golpe fue promocionado y financiado por la CIA y la <em>International Telephone and Telegraph (ITT)</em>, empresa que se hab&#237;a visto afectada por la nacionalizaci&#243;n de la compa&#241;&#237;a de tel&#233;fonos por parte de Allende [2]. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Por otro lado, las ETN inciden mediante el </span></strong><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">lobby</span></b></em><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> o presi&#243;n pol&#237;tica. Los </span></strong><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">lobbies</span></b></em><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> son grupos empresariales (integrados por abogados y expertos en diferentes temas) que trabajan activamente para modelar las pol&#237;ticas nacionales e internacionales en funci&#243;n de los intereses de las ETN a las que representan. </span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Se ubican f&#237;sicamente cerca de los lugares de toma de decisiones como puede ser Washington DC, Ginebra, Madrid o Bruselas. S&#243;lo en el marco de la UE, <strong>en Bruselas, hay una media de 5 <em>lobbistas</em> por parlamentario.</strong> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El fen&#243;meno llamado puertas giratorias permite que algunas personas influyentes, durante su vida laboral, pasen a trabajar de la esfera p&#250;blica a la privada y viceversa. De esta forma las empresas se aprovechan de los conocimientos y relevancia adquirida por personas que han ocupado un cargo p&#250;blico, o colocan a personas de su total confianza en instituciones p&#250;blicas clave. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El soborno es otro importante mecanismo de influencia que consiste en prometer u ofrecer una remuneraci&#243;n a un agente p&#250;blico, funcionario, alto cargo de un Gobierno o dirigente de una empresa p&#250;blica, de forma que &#233;ste tenga que violar los deberes que tiene con la colectividad p&#250;blica a la que representa</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Una de las cuestiones m&#225;s preocupantes de la corrupci&#243;n es que afecta sobre todo a las poblaciones m&#225;s empobrecidas de los pa&#237;ses del Sur. Esto es as&#237; porque cuando un inversor corruptor paga un 15 por ciento en sobornos, a&#241;ade este "coste" al precio del contrato de la inversi&#243;n. Esta inversi&#243;n pasar&#225; a costar m&#225;s y la poblaci&#243;n humilde, que es la que paga los contratos de electricidad y agua, pagar&#225; al final el soborno a trav&#233;s de la tarifa de precios. Otra forma de pagar es a trav&#233;s de la Deuda Externa, si la inversi&#243;n se financia con cr&#233;ditos internacionales. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Otra dimensi&#243;n igualmente cr&#237;tica para el desarrollo de la democracia se encuentra en la incidencia en los medios de comunicaci&#243;n. Hoy en d&#237;a, los medios de comunicaci&#243;n masivos no acostumbran a informar sobre las externalidades y los abusos que se derivan de la actividad de las ETN. Ello se debe, adem&#225;s de a razones ideol&#243;gicas, a que los medios de comunicaci&#243;n tienen una estrecha relaci&#243;n con &#233;stas. Tengamos en cuenta que, en primer lugar, los medios dependen a menudo de los ingresos en concepto de publicidad que les reportan. Y, en segundo lugar, las transnacionales y sus accionistas acostumbran a invertir o a tener participaciones en los medios de comunicaci&#243;n privados. As&#237;, si Telef&#243;nica es propietaria de Antena 3, es poco probable que en los informativos de esta cadena se informe (o, al menos, de manera imparcial) sobre una huelga de los trabajadores de Telef&#243;nica. Como consecuencia de todo ello se vulnera un derecho humano fundamental como es el acceso a la informaci&#243;n, y se dificulta la generaci&#243;n de movimientos de presi&#243;n hacia gobernantes y empresas.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><font face="Times New Roman, Times, serif" size="4">A modo de conclusi&#243;n</font></span></strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Las ETN son un actor pol&#237;tico de primer orden a ra&#237;z de su capacidad de incidencia en la agenda pol&#237;tica y en las reglas de juego globales. A pesar de ello, no est&#225;n sometidas a ning&#250;n tipo de control democr&#225;tico</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Tampoco contamos actualmente con los marcos jur&#237;dicos adecuados para controlar su actividad econ&#243;mica y penalizar determinadas externalidades que generan: depredaci&#243;n de recursos naturales, violaciones de Derechos Humanos y laborales, etc. Ante esta realidad, es importante evaluar el papel jugado por la ETN y crear marcos legislativos nacionales y supranacionales que permitan controlar sus acciones. Adem&#225;s, por cuestiones de calidad democr&#225;tica, resulta imperativo separar dos poderes que, de facto, tienen "amistades peligrosas": los dirigentes de las ETN y la clase pol&#237;tica gobernante. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><font face="Times New Roman, Times, serif" size="4">Bibliograf&#237;a b&#225;sica:</font></span></strong><span style="FONT-SIZE: 13.5pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">BAKAN, Joel</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> (2006): <em>La Corporaci&#243;n. La b&#250;squeda patol&#243;gica de lucro y poder</em>. Volter, Robinbook, Barcelona. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">GUILL&#201;N, Mauro F.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> (2006): <em>El auge de la empresa multinacional espa&#241;ola</em>. Colecci&#243;n Econom&#237;a y Empresa. Marcial Pons, Madrid. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">KLEIN, N.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> (2001): <em>No logo. El Poder de las marcas</em>. Paid&#243;s, Barcelona. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">VERGER, Toni</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> (mayo de&nbsp;2004): <em>El sutil poder de las transnacionales</em>. Colecci&#243;n Contraargumentos. Icaria Editorial, Barcelona. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">WERNER, Klaus y WEISS, Hans</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> (2004): <em>El libro negro de las marcas. El lado oscuro de las empresas globales</em>. Debate, Barcelona. 
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<div class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">
<hr align="center" width="100&#37;" size="2" /></span></div>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Verdana">Jes&#250;s Carri&#243;n y Toni Verger pertenecen al </span><a href="http://www.debtwatch.org/"><span style="FONT-FAMILY: Verdana">Observatorio de la Deuda en la Globalizaci&#243;n</span></a><span> (ODG). <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este art&#237;culo est&#225; basado en el libro</font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><em>El sutil poder de las transnacionales</em></font></span><span><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">, y en </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">diferentes investigaciones que se han llevado a cabo en el ODG. <a href="http://www.revistapueblos.org/article.php3?id_article=421" target="_blank">Este art&#237;culo</a> ha sido publicado en el n&#186; 22 de</font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><em>Pueblos</em></font></span><span style="FONT-FAMILY: Verdana"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">, julio de</font> 2006, Especial Multinacionales, pp. 7-9. </span><span style="FONT-FAMILY: &quot;Arial Unicode MS&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;">
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana">[1</span><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana">] La IED es la adquisici&#243;n de activos en un pa&#237;s extranjero, ya sea creando una planta de producci&#243;n o suministro o participando en el capital de una compa&#241;&#237;a ya activa en el pa&#237;s de destino de la inversi&#243;n. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana"></span><span style="FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;">[2</span><span style="FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;">] <em>El sutil poder de las transnacionales</em>, p&#225;g. 67.</span> </p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2006-08-26T21:39:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Jes&#250;s Carri&#243;n y Toni Verger</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>El eclipse del capital social</title>
<link>http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2006/08/24/el-eclipse-del-capital-social.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://democraciacivica.zoomblog.com/archivo/2006/08/24/el-eclipse-del-capital-social.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><strong>Para restaurar el esp&#237;ritu de la democracia participativa se han propuesto unas cuantas&nbsp;medidas institucionales susceptibles de rehabilitar el civismo de los ciudadanos</strong></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"></span></p><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">
<p style="mso-outline-level: 1"><span><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Enrique Gil Calvo, Claves, julio de&nbsp;2006</strong></font> </span></p>
<p style="mso-outline-level: 1"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"></span></p></span>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El concepto de capital social es tan atractivo y a la vez tan polis&#233;mico que resulta contradictorio y equ&#237;voco. En principio, se refiere a las redes asociativas que vinculan a los ciudadanos con los asuntos p&#250;blicos. Concebirlo como una forma de capital implica que se trata de un recurso capaz de satisfacer intereses privados, pero el que se le califique de social tambi&#233;n implica que sirve al inter&#233;s general, o al menos que satisface intereses comunes. <strong>Por eso, lo m&#225;s habitual es identificarlo con la libre participaci&#243;n en las asociaciones voluntarias que articulan la llamada sociedad civil</strong>. Y con arreglo a lo que podr&#237;amos llamar el teorema de Tocqueville, se da por supuesto que cuanto mayor sea el fervor asociativo que vigoriza a las democracias, tanto m&#225;s satisfecho se ver&#225; el inter&#233;s p&#250;blico. Lo cual lleva a pensar que el capital social es el fundamento de la democracia participativa. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Sin embargo, las redes clientelares o mafiosas tambi&#233;n pueden ser consideradas como tejido social de ayuda mutua, y desde luego no constituyen ning&#250;n motor de participaci&#243;n c&#237;vica sino, por el contrario, un freno que la reprime y hace imposible, generando un incivil c&#225;ncer social. <strong>De ah&#237; que, como sucede con el colesterol, tambi&#233;n se distinga un capital social "bueno" (constructivo, ben&#233;fico) en contraposici&#243;n a otro "malo" (negativo, contraproducente).</strong> Esto impide establecer sin m&#225;s una ecuaci&#243;n entre capital social y participaci&#243;n c&#237;vica, como si ambas magnitudes fueran directamente proporcionales (a m&#225;s de una, m&#225;s de la otra y viceversa), pues las cosas son m&#225;s complejas. </span></p>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">En esta exposici&#243;n se abordan los problemas que encierra el concepto de capital social, analizando las razones de su posible declive actual que tantos autores denuncian. <strong>Para ello se distinguen dos clases diferentes de capital social: el civil o asociativo y el c&#237;vico o participativo</strong>. A continuaci&#243;n se discuten los distintos problemas que presentan ambas dimensiones. Despu&#233;s se abordan los factores que explican el actual declive del capital social. As&#237; se llega al gran desaf&#237;o que hoy representa el multiculturalismo para el capital social. Y finalmente se concluye planteando la necesidad de restaurar las virtudes participativas del capital social. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-outline-level: 1"><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Las dimensiones del capital social</span></b></em><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Como se&#241;alan Herreros y De Francisco, la generalizaci&#243;n del concepto de "<strong>capital social" </strong>se debe a la influencia de Robert Putnam, que ha contribuido a extender su uso. Pero como este mismo autor se&#241;ala, en realidad su origen se remonta por lo menos hasta el vizconde Alexis de Tocqueville, cuando tras su c&#233;lebre viaje de 1831 a los EE UU crey&#243; encontrar la esencia de la democracia en el furor asociativo que demostraban poseer los estadounidenses. Desde entonces se tiende a identificar la solidez y la prosperidad de un pa&#237;s con el espesor y la densidad de su tejido asociativo (trama articulada de asociaciones libres y voluntarias), al que a veces tambi&#233;n se le llama "tercer sector", por ser el mediador entre gobernantes y gobernados y ser independiente tanto del mercado (relaciones asociativas con &#225;nimo de lucro) como del Estado (la asociaci&#243;n obligatoria por antonomasia). Por eso se considera que tanto la prosperidad econ&#243;mica como la calidad de la democracia dependen de la frecuencia y variedad de las relaciones asociativas sin &#225;nimo de lucro (sociales, culturales o c&#237;vicas) en las que libre y voluntariamente participan los ciudadanos de un pa&#237;s. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Pero por ello mismo, el concepto de capital social designa algo m&#225;s que el mero agregado de las asociaciones voluntarias socialmente existentes, con el que se suele identificar de manera reduccionista. Ya he comentado antes que relaciones asociativas voluntarias las hay de muchos tipos, unas favorecedoras del civismo (como los c&#237;rculos de lectores) y otras perjudiciales (como las bandas juveniles), pues s&#243;lo generan incivismo. As&#237; que bien puede darse la paradoja de que una sociedad con alto nivel de participaci&#243;n en asociaciones voluntarias intermedias caiga sin embargo en el fracaso econ&#243;mico y la regresi&#243;n antidemocr&#225;tica, como sucedi&#243; en la Alemania de entreguerras con la Rep&#250;blica de Weimar. Por lo tanto, para poder hablar de capital social, al mero agregado de las relaciones asociativas hay que a&#241;adirle un elemento catalizador adicional, y este fermento es la confianza p&#250;blica: s&#243;lo cabe hablar de capital social si hay relaciones de confianza. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"><strong>El propio Putnam ha venido insistiendo en la confianza como criterio diferenciador del capital social, al que cabe definir como relaciones mutuas de confianza generalizada. </strong>Y a la inversa, las mafias (capital social negativo) son tanto la causa como el efecto de las relaciones de desconfianza p&#250;blica: el efecto porque son un mecanismo reactivo de protecci&#243;n y defensa contra la desconfianza, y la causa porque su misma existencia es generadora de desconfianza. Por otra parte, esta cuesti&#243;n de la confianza p&#250;blica resulta esencial, porque de ella depende tanto el &#233;xito econ&#243;mico impulsado por la confianza empresarial (seg&#250;n se&#241;ala Fukuyama a partir de Putnam) como la calidad de la democracia, que tambi&#233;n depende de la confianza de los ciudadanos en las autoridades (seg&#250;n insiste Bernard Manin).<strong> Y dada esta evidencia, el capital social se vincula hoy en mayor medida con los &#237;ndices de confianza p&#250;blica que con los &#237;ndices de asociatividad</strong>. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Pero a partir de aqu&#237; cabe reconocer la existencia de dos clases diferentes de confianza ciudadana.<strong> Cuando los ciudadanos conf&#237;an mucho unos en otros, tienden a asociarse entre s&#237;, contrayendo relaciones mutuas de reciprocidad asociativa. A esto podemos llamarlo capital social horizontal o capital social <em>civil</em> (en l&#243;gica referencia al concepto de "sociedad civil" que resulta af&#237;n), ya que vincula sim&#233;trica y paritariamente a los ciudadanos entre s&#237;.</strong> Pero adem&#225;s de esta confianza horizontal entre los conciudadanos, <strong>tambi&#233;n debe haber otra clase de confianza vertical que vincule rec&#237;procamente a los ciudadanos con sus autoridades. A esta otra dimensi&#243;n asim&#233;trica de la confianza p&#250;blica cabe llamarla capital social vertical o capital social </strong><em><b>c&#237;vico</b></em><strong> (en referencia al concepto de cultura c&#237;vica propuesto por Almond y Verba), que es el favorecedor de la participaci&#243;n ciudadana</strong>. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">En sus estudios de cultura c&#237;vica, el soci&#243;logo estadounidense Ronald Inglehart ha venido insistiendo en la estrecha interdependencia que de forma inherente se establece entre ambas dimensiones del capital social. <strong>Aquellas sociedades, como las n&#243;rdicas protestantes, en que los conciudadanos conf&#237;an m&#225;s entre s&#237;, son tambi&#233;n las que exhiben puntuaciones m&#225;s altas de confianza en las autoridades y en su pa&#237;s (a la vez que punt&#250;an muy alto en satisfacci&#243;n con la vida y sentimiento de felicidad). Mientras que en cambio aquellas otras sociedades, como las cat&#243;licas mediterr&#225;neas, en que los conciudadanos conf&#237;an menos entre s&#237;, son tambi&#233;n las que manifiestan menos confianza (o m&#225;s desconfianza) tanto en sus autoridades como en su mismo pa&#237;s (mientras que exhiben &#237;ndices m&#225;s bajos de felicidad y satisfacci&#243;n vital). </strong>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">De modo que ambas dimensiones del capital social, la civil u horizontal y la c&#237;vica o vertical, son afines entre s&#237;, implic&#225;ndose mutuamente por relaciones de causalidad circular: puede darse el c&#237;rculo virtuoso de que ambas se potencien y amplifiquen mutuamente, seg&#250;n sucede en las democracias n&#243;rdicas, o por el contrario tambi&#233;n puede aparecer un c&#237;rculo vicioso por el que cada una frena y anula a la otra, como ocurre en las democracias latinas</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Pero aunque desde esta perspectiva ambas magnitudes parezcan complementarias, desde otro punto de vista resultan contradictorias entre s&#237;. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Es lo que sucede si contemplamos la cuesti&#243;n desde la &#243;ptica liberal que preconiza la primac&#237;a de la Sociedad Civil frente al Estado, al que se propone reducir a su m&#237;nima dimensi&#243;n. De este modo,<strong> para el liberalismo, el desarrollo del capital social civil deber&#237;a hacerse en detrimento del capital social c&#237;vico,</strong> de acuerdo a la met&#225;fora sobre el flujo y el reflujo de la marea del Estado propuesta por V&#237;ctor P&#233;rez D&#237;az. Y viceversa, para un estatalista socializante o jacobino, la primac&#237;a del capital c&#237;vico deber&#237;a ser prioritaria, predominando incluso a costa de la disminuci&#243;n relativa del capital civil. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Por lo tanto, combinando las distintas posibilidades de predominio relativo de ambas formas de capital social, obtenemos cuatro modelos distintos. <strong>Ante todo el n&#243;rdico, t&#237;pico de Escandinavia y los Pa&#237;ses Bajos, que presenta elevados niveles tanto del capital c&#237;vico como del capital civil.</strong> <strong>Despu&#233;s dos modelos opuestos, que exhiben elevados niveles de un tipo de capital social y bajos niveles del otro. Es lo que sucede con el modelo liberal o anglosaj&#243;n, t&#237;pico de Norteam&#233;rica y el Reino Unido, que es rico en capital civil y pobre en capital c&#237;vico. Pero frente a ello tenemos el opuesto modelo burocr&#225;tico, jacobino o renano, t&#237;pico de Francia o Alemania, rico en capital c&#237;vico y pobre en capital civil. Y queda por fin el modelo latino-mediterr&#225;neo, t&#237;pico de Italia y Espa&#241;a, que presenta bajos niveles tanto de capital c&#237;vico como de capital civil.</strong> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Resumiendo, <strong>podemos entender el capital social como un espacio de confianza p&#250;blica que se puede descomponer en dos dimensiones o ejes de coordenadas: el eje horizontal del </strong><em><b>capital civil</b></em><strong>, consistente en las relaciones de confianza mutua que emergen de las vinculaciones sim&#233;tricas establecidas entre los ciudadanos; y perpendicularmente el eje vertical del </strong><em><b>capital c&#237;vico</b></em><strong>, consistente en las relaciones de confianza rec&#237;proca que se derivan de los v&#237;nculos asim&#233;tricos establecidos entre las autoridades y los ciudadanos.</strong> Por lo tanto, dada esta divergencia entre la simetr&#237;a paritaria del capital civil y la dispar asimetr&#237;a del capital c&#237;vico, aunque ambas dimensiones del capital social sean afines entre s&#237; tambi&#233;n presentan una gran autonom&#237;a relativa, lo que hace que cada una de ambas presente de forma diferencial sus propios problemas y riesgos espec&#237;ficos. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-outline-level: 1"><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Problemas del capital civil</span></b></em><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Comencemos por los riesgos que amenazan al capital civil horizontal. <strong>El principal de todos ellos es el de su fractura en particularismos fragmentarios (tal como ya denunci&#243; Ortega y Gasset en su </strong><em><b>Espa&#241;a invertebrada</b></em><strong>), lo que destruye la confianza en los dem&#225;s, genera un clima de sospecha y desconfianza generalizadas e impulsa a los ciudadanos a encerrarse en grupos cerrados de inter&#233;s sectario o a someterse a la protecci&#243;n expoliadora de redes clientelares o de notables caciquiles. De ah&#237; que haya podido hablarse, como he se&#241;alado antes, de dos formas de capital social, una positiva o constructiva, generadora de confianza mutua (clubes filat&#233;licos, ateneos populares, sociedades de amigos del pa&#237;s), y otra perversa y contraproducente, destructora de la confianza p&#250;blica y generadora de desconfianza mutua (sociedades secretas, sectas destructivas, redes terroristas). </strong>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Existen redes asociativas que son muy funcionales porque sirven al inter&#233;s p&#250;blico. Es lo que sucede con las redes que articulan la agregaci&#243;n de los intereses sociales en grupos de inter&#233;s colectivo (sindicatos, patronales, colegios profesionales), canalizando sus reivindicaciones hasta llegar a negociarlas en acuerdos de concertaci&#243;n social. Y lo mismo ocurre con las redes que movilizan la participaci&#243;n de los ciudadanos en partidos pol&#237;ticos y movimientos sociales, interviniendo activamente en la esfera p&#250;blica de debate de acuerdo a los principios de la democracia deliberativa que conforman la opini&#243;n p&#250;blica (tal como teoriz&#243; J&#252;rgen Habermas). Pero en la defensa de sus intereses partidistas, estas redes pueden llegar a enfrentarse en abiertos conflictos de derechos o de identidades que destruyen el inter&#233;s p&#250;blico creando una grave fractura social. <strong>Es la desgraciada experiencia de nuestro propio pa&#237;s, cuyo capital social est&#225; fracturado por el sectarismo particularista que Ortega denunci&#243;</strong>. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Y a&#250;n existen otras redes todav&#237;a m&#225;s sectarias que en lugar de servir al inter&#233;s p&#250;blico tratan de sesgarlo para desviarlo en su propio beneficio privado, con lo que contribuyen a desnaturalizarlo, erosionarlo y arruinarlo. <strong>Es lo que ocurre con las redes clientelares de patronazgo, colusi&#243;n o cabildeo (</strong><em><b>lobbying</b></em><strong>) que colonizan las instituciones para parasitarlas y patrimonializarlas mediante la corrupci&#243;n, el favoritismo y el tr&#225;fico de influencias, tal como revela la tradici&#243;n espa&#241;ola del caciquismo (denunciada en el libro recopilado por Robles Egea) y la pr&#225;ctica de las coaliciones de redistribuci&#243;n estudiadas por Mancur Olson.</strong> Todo ello por no hablar de las redes mafiosas o antisistema, que desde la clandestinidad practican el crimen organizado ya sea con &#225;nimo de lucro (proxenetismo, narcotr&#225;fico, migraci&#243;n ilegal, blanqueo de capitales) o con fines pol&#237;ticos (terrorismo &#233;tnico y religioso). 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Pero adem&#225;s del particularismo disgregador y de la criminalidad organizada, otro grave problema que amenaza al capital social es su ca&#237;da en la xenofobia y la endogamia</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Lo cual revela la doble naturaleza del capital social, que como el dios Jano siempre exhibe dos caras, una cohesiva hacia dentro y otra xen&#243;foba hacia fuera. Esto explica que, desde el punto de vista de la confianza o la desconfianza en los dem&#225;s, muchas redes asociativas pueden ser a la vez tanto positivas como negativas. Cuanto m&#225;s se conf&#237;a en <em>los nuestros</em>, m&#225;s se desconf&#237;a de <em>los otros</em>. Es lo que ocurre con los clubes futbol&#237;sticos, cuya capacidad de generar cohesi&#243;n social es constructiva hacia dentro y destructiva hacia fuera, pues a veces siembran el odio xen&#243;fobo y desatan explosiones de violencia agresiva, como sucede con el <em>calcio</em> italiano y el tristemente c&#233;lebre <em>hooliganismo</em> brit&#225;nico. De esta evidencia se deriva lo que podemos entender como el riesgo latente mas insidioso de todos, que es el de caer en el etnocentrismo y la endogamia como perversa reducci&#243;n al absurdo del capital social. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">La endogamia es un regalo envenenado porque, a primera vista, parece reforzar hacia dentro el capital social. Pero s&#243;lo lo hace al precio de impedir la exogamia, que es la mejor forma de extender el capital social hacia fuera. Como veremos despu&#233;s, la exogamia es el mejor indicador que utilizan los soci&#243;logos para verificar la asimilaci&#243;n de los inmigrantes; y a la inversa, la endogamia es la principal barrera social que impide la integraci&#243;n de las minor&#237;as &#233;tnicas. Pero este principio podemos generalizarlo para extenderlo a todas las formas de capital social. Hace mucho tiempo que la etnolog&#237;a demostr&#243; que la exogamia (tab&#250; del incesto y prescripci&#243;n del matrimonio hacia fuera) se halla en la base del orden social, lo que fue confirmado por L&#233;vi-Strauss al hacer del intercambio de mujeres entre los grupos de linaje (o m&#225;s en general, entre los grupos &#233;tnicos) la base de su teor&#237;a de la circulaci&#243;n de bienes culturales como intercambio generalizado. Pues bien, en este mismo sentido, el capital social horizontal se basa en el intercambio no s&#243;lo de parejas matrimoniales (exogamia) sino en general de toda clase de bienes y servicios. Y ponerle barreras endog&#225;micas o etnoc&#233;ntricas al intercambio entre los grupos es la peor forma de reducir, devaluar o anular las reservas de capital social. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Es verdad que el etnocentrismo no se puede evitar por completo, pues las relaciones de intercambio (matrimonial, econ&#243;mico, social o cultural) se facilitan mucho cuando se plantean entre grupos segmentarios culturalmente homog&#233;neos. De ah&#237; que el tejido comunitario m&#225;s tradicional o premoderno tienda a encerrarse en s&#237; mismo mediante barreras etnoc&#233;ntricas y endog&#225;micas, destinadas a excluir cualquier posible intercambio con los extra&#241;os. <strong>El caso m&#225;s extremo (al decir de Putnam e Inglehart) lo constituye el localismo provinciano sometido al caciquismo clientelar y generador del llamado </strong><em><b>familismo amoral</b></em><strong> que predomina en la Italia meridional (donde campan por sus respetos las mafias siciliana, sarda, calabresa y napolitana), cuyo &#250;nico capital social digno de este nombre se reduce al extremado particularismo de las redes de parentesco local</strong>. Y algo parecido sucede con las redes familiares de inmigrantes que ocupan los barrios degradados de las grandes ciudades, constituyendo aut&#233;nticos <em>ghettos</em> segregados como compartimentos estancos por su&nbsp;extremado comunitarismo endog&#225;mico. Pero conforme abandonamos ese tejido social excluido y carente de recursos, para adentrarnos en sectores sociales m&#225;s integrados y desarrollados, la endogamia que podemos llamar natural o espont&#225;nea tiende a verse sustituida por una creciente capacidad de intercambio exog&#225;mico entre culturas distantes entre s&#237;. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">En este sentido, la variable esencial es el nivel de estudios, pues cuanto m&#225;s escolarizado est&#233; un grupo social, mayor ser&#225; su capacidad de mantener relaciones de intercambio con extra&#241;os. Y conforme ascendemos por la escala social nos encontramos con aquellos sectores de formaci&#243;n universitaria que ya son capaces de mantener relaciones cosmopolitas con extra&#241;os situados a gran distancia social: gente de otra identidad cultural, otra pertenencia &#233;tnica, otra formaci&#243;n profesional, otra afiliaci&#243;n pol&#237;tica u otras creencias religiosas. Y en este tejido social cosmopolita, la endogamia apenas existe, al estar ya sustituida por una exogamia generalizada. Por desgracia, estos sectores son todav&#237;a minoritarios, pues la mayor&#237;a de los ciudadanos carecen de suficiente experiencia intercultural, por lo que todav&#237;a dependen de su preferencia endog&#225;mica como un h&#225;bito adquirido. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-outline-level: 1"><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Problemas del capital c&#237;vico</span></b></em><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Respecto al capital c&#237;vico vertical, el principal riesgo que se plantea es el de que se abra un abismo insalvable entre las autoridades y los ciudadanos, de tal modo que &#233;stos se desentiendan por completo de la </span></strong><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">cosa p&#250;blica</span></b></em><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> que tan directamente les concierne. S&#243;lo puede hablarse de una cultura c&#237;vica aut&#233;nticamente participativa cuando los ciudadanos se corresponsabilizan de la buena marcha de los asuntos colectivos que les ata&#241;en, vigilando y controlando la acci&#243;n de las autoridades pero prest&#225;ndoles tambi&#233;n su sincero apoyo desinteresado en la medida de sus posibilidades. El modelo ideal es por supuesto el de la democracia ateniense o la primitiva rep&#250;blica romana, donde todos los ciudadanos se sent&#237;an llamados a cumplir su deber de prestar sus servicios a la ciudad participando activamente en el debate colectivo del &#225;gora o del foro. Este mismo esp&#237;ritu participativo es el que se manifest&#243; en las ciudades-Estado italianas del Renacimiento, como Florencia, y por eso es ah&#237; donde Robert Putnam ha cre&#237;do encontrar las muestras m&#225;s evidentes y significativas de capital social que sobreviven todav&#237;a. Pero en nuestras democracias representativas la ciudadan&#237;a tiende a reducirse a la participaci&#243;n electoral, cundiendo por lo dem&#225;s un absentismo generalizado mientras se delega cualquier responsabilidad en unas autoridades cada vez m&#225;s distantes y tecnocr&#225;ticas que tienden a escapar fuera del control ciudadano. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">En este sentido, <strong>el mayor peligro de absentismo tiene dos manifestaciones extremas que se realimentan mutuamente hasta formar un aut&#233;ntico c&#237;rculo vicioso. De un lado, las autoridades tienden a caer en el autoritarismo burocr&#225;tico que aleja al ciudadano para tratarle desde arriba como a un s&#250;bdito privado de derechos</strong>. Es la patolog&#237;a confiscatoria del civismo que podemos llamar el s&#237;ndrome de la ventanilla, cuya denuncia m&#225;s famosa es el c&#233;lebre art&#237;culo de Larra sobre el "vuelva usted ma&#241;ana". <strong>Pero por el extremo opuesto est&#225; la apat&#237;a y pasividad de los ciudadanos que prefieren autoexcluirse de la cosa p&#250;blica volvi&#233;ndole la espalda con incivil desinter&#233;s.</strong> Y as&#237; es como la pescadilla se muerde la cola, pues ante unos ciudadanos que hacen dejaci&#243;n de sus responsabilidades c&#237;vicas, las autoridades tienden a responder expropiando dichas responsabilidades ciudadanas para poder ampliar as&#237; sus competencias burocr&#225;ticas. El resultado es el despotismo incivil, por ilustrado que se pretenda, que excluye cualquier participaci&#243;n c&#237;vica con la excusa de la eficacia administrativa. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">De ah&#237; que para restaurar el esp&#237;ritu de la democracia participativa se haya propuesto una serie de medidas institucionales susceptibles de rehabilitar el civismo de los ciudadanos. En este sentido, el ejemplo reciente que m&#225;s se suele citar es el de los famosos presupuestos participativos que se han instaurado en muchas ciudades siguiendo el c&#233;lebre modelo de la ciudad brasile&#241;a de Porto Alegre</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Pero en la misma l&#237;nea hay otras muchas propuestas, como la de <strong>crear centros c&#237;vicos de proximidad para acercar los servicios p&#250;blicos a los ciudadanos</strong>, tratando de que se erijan en foros c&#237;vicos o espacios de participaci&#243;n y deliberaci&#243;n donde los usuarios puedan relacionarse de igual a igual con los servidores p&#250;blicos que han de atenderles. En una reciente compilaci&#243;n de Joan Font se analiza cr&#237;ticamente el variado repertorio de estos intentos de facilitar la democracia participativa. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Pero para que todos estos intentos de suscitar la participaci&#243;n ciudadana se desenvuelvan satisfactoriamente, <strong>hace falta desarrollar la dimensi&#243;n c&#237;vica del capital socia</strong>l. Es lo que viene conoci&#233;ndose bajo el r&#243;tulo de <strong>"empoderamiento"</strong> (<em>empowering</em>), entendiendo por tal la capacidad del tejido social de asumir sus propias responsabilidades de emancipaci&#243;n colectiva. Y tal como lo entiende el Banco Mundial como palanca de lucha contra la pobreza y el subdesarrollo, el empoderamiento equivale a la capitalizaci&#243;n c&#237;vica. Pero en la medida en que este proceso de transferencia y adquisici&#243;n del poder social est&#225; dise&#241;ado, inducido y dirigido desde arriba, resulta ambivalente, pues contradice el sentido en que hist&#243;ricamente se ha venido produciendo la toma del poder por parte de los ciudadanos, que ha sido como un fen&#243;meno que emerg&#237;a desde abajo en lugar de otorgarse desde arriba. <strong>Por lo tanto, dadas estas ambig&#252;edades del apoderamiento (</strong><em><b>empowering</b></em><strong>), existe el riesgo de que aparezcan diversos efectos perversos</strong>. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El primero de todos es la ca&#237;da por parte de las autoridades en un mal disimulado paternalismo que pretende tutelar a los ciudadanos trat&#225;ndolos como menores de edad a los que se puede enga&#241;ar f&#225;cilmente con un demag&#243;gico populismo espectacular: </span></strong><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">panem et circenses</span></b></em><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">, arquitectura de dise&#241;o, eventos medi&#225;ticos...</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> <strong>Tambi&#233;n existe el riesgo de caer en un clientelismo neoliberal que privatiza en la pr&#225;ctica los servicios p&#250;blicos para poder tratar a los ciudadanos no como a sujetos titulares de derechos sino como a meros objetos de </strong><em><b>marketing</b></em><strong> comercial, fomentando su consumismo en tanto que meros clientes o usuarios de los servicios p&#250;blicos as&#237; privatizados. </strong>Todo lo cual induce como respuesta en los ciudadanos una suerte de reflejos condicionados que les convierten en adictos pasivamente dependientes de las subvenciones entendidas como derechos adquiridos. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Y a&#250;n existe un tercer efecto perverso que aparece cuando las asimetr&#237;as de informaci&#243;n y capacidad organizativa y movilizadora que se dan entre unos grupos y otros de ciudadanos hacen posible que algunos de &#233;stos se impongan sobre los dem&#225;s</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">, expropiando en su propio beneficio el control <em>cuasi</em> monop&#243;lico del acceso a los servicios p&#250;blicos. Es lo que ocurre en aquellos experimentos de&nbsp;gesti&#243;n participativa (como los c&#233;lebres Presupuestos de Porto Alegre) que son susceptibles de degenerar en un mal entendido asamblearismo donde las facciones m&#225;s sectarias acaban por imponerse sobre las dem&#225;s, tal como revelan los an&#225;lisis cr&#237;ticos recopilados por Joan Font. Lo cual produce entre los grupos excluidos tanta frustraci&#243;n, al sentirse v&#237;ctimas de semejantes agravios comparativos, que acaban por abstenerse de participar alimentando un rencoroso resentimiento reactivo. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-outline-level: 1"><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El declive del capital social</span></b></em><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Al decir de autores como Robert Putnam o Francis Fukuyama, las reservas de capital social comenzaron a decaer por todo Occidente a partir de la d&#233;cada de los 60, en la que hab&#237;an alcanzado lo que parecen entender como su m&#225;ximo hist&#243;rico. Es lo que se viene llamando el declive del capital social: una presunta tendencia regresiva en las relaciones de confianza mutua entre los ciudadanos (capital civil) y entre &#233;stos y las autoridades (capital c&#237;vico). Conviene advertir, antes que nada, que esta presunta tendencia es muy discutida, pues no parece haber ning&#250;n acuerdo metodol&#243;gico sobre c&#243;mo medir las reservas de capital social que atesora una sociedad. Seg&#250;n qu&#233; indicadores utilicemos, obtendremos tendencias progresivas o regresivas. Por ejemplo, Putnam le concede un inter&#233;s sobresaliente al &#237;ndice de lectura de prensa, que sin duda est&#225; declinando de modo insistente en muchos pa&#237;ses occidentales (no as&#237; en Espa&#241;a, donde ha crecido levemente desde sus bajos niveles hist&#243;ricos). Pero a cambio est&#225; creciendo sostenidamente la conexi&#243;n ciudadana a redes telem&#225;ticas como Internet, lo que para los creyentes en el determinismo tecnol&#243;gico es un indicador del incremento del capital social. &#191;A qui&#233;n creer? 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Y si hay desacuerdo sobre la tendencia progresiva o regresiva del capital social, lo mismo cabe decir sobre las causas a las que atribuir su declive, caso de aceptarse &#233;ste. Por ejemplo, Fukuyama lo explica a partir de la erosi&#243;n del tejido familiar (que para &#233;l se halla en la base del capital social), causada por el declive de la autoridad paterna y el incremento de la participaci&#243;n laboral femenina. En cambio Putnam, tras repasar diversos factores posibles (el impacto corrosivo de la televisi&#243;n, el tama&#241;o de la cohorte de <em>babyboomers</em>), se inclina por atribuir el declive a la socializaci&#243;n interiorizada por la generaci&#243;n que hizo la guerra de Vietnam, mucho m&#225;s desertora de sus compromisos c&#237;vicos en comparaci&#243;n con el elevado civismo de la que particip&#243; en la II Guerra Mundial. As&#237;, la contracultura de los a&#241;os 60 ser&#237;a la iniciadora directa del declive del capital social... 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Aqu&#237; no voy a entrar en ninguno de ambos debates. <strong>Respecto a la pol&#233;mica sobre si el capital social declina o no lo hace, voy a situarme en la peor de las hip&#243;tesis, por ser la &#250;nica problem&#225;tica. Pues el solo hecho de que haya incertidumbre sobre la existencia o no del declive, aconseja prevenir la alternativa peor, de acuerdo al principio de precauci&#243;n</strong>. En cuanto a las causas &#250;ltimas de ese posible declive, tampoco voy a entrar en ellas, al ser todas imposibles de confirmar o de refutar. Y en su lugar, me detendr&#233; en describir los cuatro fen&#243;menos o factores de corrosi&#243;n a trav&#233;s de los cuales parece manifestarse la declinaci&#243;n del capital social en toda su gravedad: el descr&#233;dito de la pol&#237;tica, el impacto de la globalizaci&#243;n, la quiebra de la reproducci&#243;n familiar y sobre todo el conflicto inter&#233;tnico o multicultural. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Respecto al primer punto, el descr&#233;dito de la pol&#237;tica, sus repercusiones sobre el declive del capital c&#237;vico resultan evidentes</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Desde los a&#241;os setenta, y tras el <em>impeachment</em> del presidente Nixon, el recurso a la denuncia medi&#225;tica de los esc&#225;ndalos pol&#237;ticos de corrupci&#243;n o abuso de poder se ha convertido en todo Occidente en el instrumento de lucha pol&#237;tica por antonomasia. Y en consecuencia, tal como se&#241;ala Thompson, el creciente desprestigio de los gobernantes se ha extendido a los pol&#237;ticos profesionales, a las instituciones p&#250;blicas (el Parlamento, los Tribunales, etc.) y en general a toda la clase pol&#237;tica, empezando por partidos y sindicatos y acabando por afectar al cuarto poder medi&#225;tico de la prensa audiovisual y escrita que conforma la opini&#243;n p&#250;blica: la instituci&#243;n central de la democracia que tambi&#233;n ha terminado por quedar finalmente desprestigiada. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Lo cual ha significado, seg&#250;n denuncia Fukuyama, la destrucci&#243;n de la autoridad institucional sobre la que se funda el imperio de la ley como base del orden social. Y sin llegar a tanto catastrofismo, tambi&#233;n Bernard Manin apunta los riesgos que este descr&#233;dito de la pol&#237;tica representa para la democracia representativa, que se basa en las relaciones de confianza entre los ciudadanos y sus representantes electos. Pues bien, <strong>la creciente desacreditaci&#243;n que est&#225;n sufriendo en las democracias actuales tanto los gobernantes como los dem&#225;s componentes de la clase pol&#237;tica no hace m&#225;s que corroer y socavar la confianza de los ciudadanos en las instituciones representativas.</strong> <strong>De ah&#237; el clima de desconfianza generalizada que se ha impuesto por doquier hasta impregnar a la opini&#243;n p&#250;blica, arruinando el capital c&#237;vico. Pues cuando los ciudadanos aprenden a desconfiar de sus instituciones civiles y pol&#237;ticas, terminan por retirar la adhesi&#243;n y el apoyo que les prestaban, renunciando a participar en la cosa p&#250;blica.</strong> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Algo parecido ocurre con la llamada "globalizaci&#243;n", que est&#225; erosionando igualmente tanto el capital social como la participaci&#243;n ciudadana</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Por lo que respecta&nbsp;a esta &#250;ltima, el civismo tiende a declinar porque los ciudadanos se sienten cada vez m&#225;s despose&#237;dos de su responsabilidad p&#250;blica.<strong> En efecto, la globalizaci&#243;n econ&#243;mica est&#225; suponiendo tanto la p&#233;rdida de soberan&#237;a pol&#237;tica de las entidades a escala estatal (los Estados nacionales, cada vez menos independientes y m&#225;s interdependientes entre s&#237;) como la p&#233;rdida de autonom&#237;a de las entidades locales a escala regional. </strong>Seg&#250;n se&#241;alan Borja y Castells, los n&#250;cleos urbanos est&#225;n cada vez m&#225;s integrados pero tambi&#233;n cada vez m&#225;s disueltos en redes territoriales interurbanas que los abarcan y los superan, condicionando su libertad de acci&#243;n y su capacidad de maniobra. En consecuencia, los ciudadanos se sienten cada vez m&#225;s despose&#237;dos de su propia ciudadan&#237;a, en la medida en que su te&#243;rica titularidad de la soberan&#237;a popular se ve desmentida por una globalizaci&#243;n que la desnaturaliza priv&#225;ndola de su anterior sentido. En lugar de sentirse un ciudadano-sujeto, due&#241;o de su capacidad de participar en el gobierno de su Estado y de su ciudad, ahora se siente un ciudadano-objeto: un juguete de fuerzas globales que ya no puede dominar. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Pero los efectos de la globalizaci&#243;n sobre el capital social no se reducen a la erosi&#243;n del capital c&#237;vico o participativo. Adem&#225;s de esto, el tejido civil asociativo tambi&#233;n est&#225; siendo desestructurado por el impacto de la globalizaci&#243;n neoliberal, cuyos efectos sobre el capital social de tipo "civil" u horizontal son ambivalentes.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> Por una parte, el empleo flexible que se est&#225; creando en los sectores emergentes de los nuevos servicios intensivos en las tecnolog&#237;as de la comunicaci&#243;n est&#225; multiplicando la frecuencia, la densidad y la movilidad de las interacciones sociales: sobre todo de las virtuales conectadas en red, como se&#241;ala Manuel Castells. <strong>Pero al mismo tiempo, la precariedad laboral de este mismo empleo flexible, con los efectos desestructuradores del trabajo temporal, el </strong><em><b>outsourcing</b></em><strong>, las subcontratas, la deslocalizaci&#243;n y el despido generalizado, est&#225; destruyendo el viejo capital social que ven&#237;a articulando la sociedad industrial: movimiento obrero, tejido asociativo, movimiento vecinal, redes de amistad y compa&#241;erismo...</strong> Todo ese capital civil se est&#225; viniendo abajo, seg&#250;n denuncian aquellos autores como Beck, Sennett o Carnoy que mejor han expuesto la desvertebraci&#243;n social y el desarraigo urbano que est&#225;n causando las nuevas relaciones laborales de car&#225;cter ef&#237;mero, temporal y precario. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El balance entre ambos efectos de la globalizaci&#243;n, el creador de nuevo capital social de tipo flexible, virtual o postindustrial, y el destructor del viejo capital social de tipo urbano e industrial, no es f&#225;cil, ni mucho menos puede hacerse aqu&#237;. Pero si tenemos en cuenta que las relaciones de confianza creadas por el capital social precisan del suficiente paso del tiempo para que puedan arraigarse y fructificar, comprenderemos que el nuevo empleo postindustrial dif&#237;cilmente las crear&#225;, y menos todav&#237;a las consolidar&#225;, a falta del tiempo y la continuidad que resultan necesarios para poder hacerlo. <strong>Hoy es dif&#237;cil hacer amigos duraderos en los que poder confiar, pues la movilidad social es tan elevada que los pierdes a la misma velocidad a la que abandonas tus viejos empleos para sustituirlos por otros nuevos.&nbsp;</strong> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Y al generar desestructuraci&#243;n social, la globalizaci&#243;n tambi&#233;n produce otro efecto perverso a&#241;adido, como es impedir la reproducci&#243;n del capital social familiar</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. En la sociedad industrial, los j&#243;venes heredaban el capital social de sus familias de origen, que les ayudaban a emanciparse y formar familia tras adquirir un puesto fijo en la estructura social. Pero en la sociedad postindustrial esto resulta cada vez m&#225;s dif&#237;cil. De una parte, al quedar amortizado por el cambio econ&#243;mico, las familias ya no pueden transmitir a sus hijos su propio capital social (identidad, relaciones, arraigo civil, conciencia de clase), con lo que &#233;stos han de emanciparse sin su ayuda por s&#237; mismos: un proceso al que cabe llamar desfamiliarizaci&#243;n (Esping-Andersen) o desenclasamiento (como se&#241;ala Flaquer siguiendo a Bourdieu), en la medida en que los padres ya no pueden colocar a sus hijos como antes, ni estos pueden recurrir a las influencias de sus familias para colocarse. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Y por otra parte, adem&#225;s de perder el capital social heredado, los j&#243;venes tambi&#233;n experimentan crecientes dificultades para adquirir por s&#237; mismos un nuevo capital social.</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> En efecto, dada la precariedad del empleo temporal y la fragilidad de las relaciones de pareja, los j&#243;venes experimentan dificultades para construir redes estables de compa&#241;erismo y solidaridad que les doten de suficiente arraigo social. As&#237; se produce lo que Ulrich Beck llama el proceso de individualizaci&#243;n, entendido como obligaci&#243;n de rehacer la propia vida de forma continua para enfrentarse al elevado riesgo de despido y divorcio sin poder contar con el auxilio de relaciones estables. <strong>De este modo las personas quedan desconectadas y abandonadas a su suerte, resultando cada vez m&#225;s incapaces de adquirir un capital social propio y de reproducir por tanto el stock colectivo del capital social agregado.</strong> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Pero probablemente, la fractura m&#225;s severa que est&#225; sufriendo el capital social en ambas dimensiones, civil y c&#237;vica, es la causada por el impacto del conflicto multicultural, tambi&#233;n derivado en &#250;ltima instancia de la globalizaci&#243;n</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Los flujos migratorios est&#225;n transformando y distorsionando la composici&#243;n &#233;tnica y cultural de las poblaciones que habitan los pa&#237;ses m&#225;s desarrollados, afectando especialmente a las grandes ciudades y concentraciones urbanas que se reparten por los cinco continentes. Y al hacerlo, est&#225;n fracturando y quiz&#225;s arruinando las reservas de capital social con que contaban estas poblaciones, sedimentadas a lo largo del tiempo. Pero el impacto del multiculturalismo sobre el capital social es triple cuanto menos. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Primero aparece la cuesti&#243;n de la seguridad ciudadana, puesta en peligro por el incremento tanto de la delincuencia y la criminalidad como del terrorismo, elementos todos ellos que est&#225;n m&#225;s o menos indirectamente relacionados con determinadas comunidades de inmigrantes o de minor&#237;as &#233;tnicas o culturales. Y al crearse un clima de inseguridad y desorden p&#250;blico, los ciudadanos comienzan a desconfiar, afectados por la incertidumbre. Empiezan a desconfiar no s&#243;lo de las autoridades, por su incapacidad de mantener el orden, sino tambi&#233;n unos de otros, pues el vecino pasa a ser sospechoso. Y as&#237; se deval&#250;a tanto el capital c&#237;vico que permite confiar en las autoridades como el capital civil que hace confiar en los dem&#225;s conciudadanos. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">En segundo t&#233;rmino aparece la competencia por el acceso a los servicios p&#250;blicos: educaci&#243;n, sanidad, vivienda, servicios sociales...</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> Como es l&#243;gico, la mayor&#237;a de los inmigrantes y de los miembros de las minor&#237;as son demandantes de los servicios p&#250;blicos. Y en cuanto se reconoce su derecho a percibir prestaciones, pasan a competir con los usuarios aut&#243;ctonos de unos servicios que comienzan a masificarse, resultando incapaces de atender a un incremento tan conflictivo de la demanda de protecci&#243;n social. El resultado inevitable es la apertura de un conflicto&nbsp;por el&nbsp;acceso a unos servicios p&#250;blicos cada vez m&#225;s escasos y cada vez m&#225;s precarios. Ahora bien, como la protecci&#243;n de los derechos sociales es el mayor incentivo que existe para suscitar la participaci&#243;n ciudadana en la cosa p&#250;blica, el que los servicios p&#250;blicos se deterioren implica que la participaci&#243;n c&#237;vica haya de declinar. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Y finalmente emerge el peor efecto del impacto multicultural, que es la fragmentaci&#243;n del capital social</span></strong><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">. Como he se&#241;alado antes, el capital social de tipo horizontal se basa en las relaciones de confianza rec&#237;proca establecidas entre los ciudadanos. Pero la llegada al mismo nicho urbano de redes familiares de distinta procedencia &#233;tnica amenaza con fracturar y fragmentar las redes de confianza preexistentes, cuarte&#225;ndolas como si entre sus fibras se introdujeran cu&#241;as de distinta madera. Por eso, cuando esto sucede as&#237;, la confianza previa pronto se torna en desconfianza nueva, al igual que la mala moneda siempre acaba por desplazar a la buena. <strong>Y una vez instalada la desconfianza p&#250;blica, el capital social se arruina, siendo sustituido por el miedo, la incertidumbre, la xenofobia y el p&#225;nico social. </strong>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-outline-level: 1"><em><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">El gran desaf&#237;o del capital social</span></b></em><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia"> 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">&#191;Se puede integrar a inmigrantes y minor&#237;as multiculturales? &#201;ste es el gran desaf&#237;o que se le abre al capital social. Los optimistas, como los fil&#243;sofos canadienses defensores del derecho al reconocimiento de las identidades colectivas multiculturales (Taylor, Kymlicka), sostienen que s&#237;, que basta con buena voluntad por parte de ciudadanos y autoridades para que minor&#237;as e inmigrantes se integren a todos los efectos en nuestras sociedades sin grandes rechazos. Pero los pesimistas como Sartori sostienen que no: resulta imposible integrar a todos aquellos grupos &#233;tnicos cuyas se&#241;as de identidad colectiva resultan incompatibles con las nuestras, como sucede seg&#250;n &#233;l con los musulmanes. &#191;Qui&#233;n tiene m&#225;s raz&#243;n? Sartori, probablemente, aunque sus propuestas m&#225;s provocativas sean pol&#237;ticamente incorrectas. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">Veamos lo sucedido en las democracias anglosajonas (EE UU, Canad&#225;, Australia y Nueva Zelanda), que desde su fundaci&#243;n se han constituido como sociedades de acogida de inmigrantes. Tal como se&#241;alan Glazer y Huntington, en Norteam&#233;rica se ha logrado con relativo &#233;xito la asimilaci&#243;n cultural en una o dos generaciones de casi todos los inmigrantes. Pero hay dos o tres excepciones notables. La primera excepci&#243;n es la de los nativos abor&#237;genes o ind&#237;genas, que no han podido ser asimilados. La segunda excepci&#243;n, privativa de EE UU, es la de los afroamericanos descendientes de los antiguos esclavos, que se resisten con &#233;xito a ser asimilados por el racismo estadounidense. En estas dos excepciones coinciden Glazer y Huntington. Pero este &#250;ltimo a&#241;ade una tercera excepci&#243;n, que es la de los latinos o hispanos, que cada vez se resisten con mayor &#233;xito a ser asimilados. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">&#191;En qu&#233; consiste la asimilaci&#243;n para estos autores? Utilizan varios indicadores, entre los que destacan cuatro: la ciudadan&#237;a, la integraci&#243;n escolar y laboral, la integraci&#243;n residencial y la exogamia. Todas las etnias ven muy pronto reconocida la ciudadan&#237;a completa, incluso los afroamericanos, desde que se integraron en el ej&#233;rcito profesional. En cambio, las dem&#225;s v&#237;as de integraci&#243;n escolar, laboral, residencial y familiar son m&#225;s lentas y dif&#237;ciles de lograr. Pero todos acaban por conseguirlo m&#225;s pronto o m&#225;s tarde a excepci&#243;n de ind&#237;genas y afroamericanos (y quiz&#225; de los latinos). Mientras las dem&#225;s etnias cruzan con &#233;xito en un par de generaciones la barrera exog&#225;mica del matrimonio cruzado, los afroamericanos se niegan a ello, persistiendo en mantenerse encerrados en sus ghettos endog&#225;micos. 
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: Georgia">&#191;Qu&#233; sucede mientras tanto en Europa? Nuestros ind&#237;genas y nuestros negros han venido siendo desde siempre los jud&#237;os y los gitanos, que se han resistido con &#233;xito a ser asimilados por el racismo europeo manteni&#233;ndose en